lunes 8 de febrero de 2010

DETECCIÓN DEL SÍNDROME DE ASPERGER.

JUANA Mª HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ

Equipo específico de Alteraciones Graves del Desarrollo. Consejería de Educación. Madrid
Publicado en Maremagnum (2003)


“A lo largo de estas páginas mi objetivo será plantear algunas reflexiones que contribuyan al debate incipiente que comienza a plantearse acerca de qué condiciones contribuyen a la mejora en la calidad de la enseñanza dirigida a los alumnos con trastorno de Asperger. Sabemos que las necesidades de estos alumnos con alto nivel funcionamiento intelectual no están siendo bien atendidas y que la respuesta a esas necesidades nos enfrenta a retos importantes.
En el análisis de estos retos voy a centrarme en las dificultades de detección y diagnostico. Es evidente que estos alumnos y sus familias pueden y deben beneficiarse de los esfuerzos por mejorar la detección y las oportunidades crecientes de una intervención efectiva que una detección a tiempo puede brindar. Tales detecciones son siempre relevantes para establecer las metas educativas y ajustar la propuesta curricular.

Acerca de la necesidad de detectar

Las personas con un trastorno de Asperger están mal identificadas en el medio educativo y sus problemas de relación suelen ser malinterpretados como simples “problemas de conducta” o de “personalidad”. Normalmente son considerados como personas raras y excéntricas, poco hábiles socialmente, obsesivos…

Además, con frecuencia, estos alumnos son diagnosticados muy tardíamente (hacia los 11 años de edad media, según datos de un estudio de Howlin y Moore, 1997). La detección del autismo puede no identificar variantes menos severas del trastorno (sin retraso mental o con lenguaje) y, por otra parte, la falta de una desviación clara en el lenguaje usualmente lleva a un reconocimiento clínico más tardío que en otros trastornos del espectro autista.
Consecuentemente muchos de estos niños permanecen sin diagnóstico durante años, o son diagnosticados, erróneamente diagnosticados, de trastornos del aprendizaje o trastorno de hiperactividad con déficit de atención, a pesar de las claras diferencias en su competencia social y repertorio restringido de actividades.

Esta falta de diagnóstico les causa crecientes dificultades en sus intentos de responder a las demandas de la educación elemental sin los apoyos necesarios y las familias con frecuencia se muestran preocupadas y desorientadas ante las dificultades del hijo.

La dificultad de detección también se puso de manifiesto en el citado estudio cuando se hizo el análisis cualitativo de la respuesta educativa que reciben estas personas en los centros ordinarios. En este análisis participaron profesores, orientadores, equipo directo y familias, quienes plantearon la necesidad de detección y diagnóstico porque en los centros ordinarios hay numerosos casos de alumnos con trastorno de Asperger que carecen de diagnóstico preciso, por lo que no se comprenden bien sus necesidades ni tienen una respuesta adecuada.

Resultan de particular interés las siguientes conclusiones del citado estudio:
• La mayoría de las personas con Síndrome de Asperger no está todavía identificada clínicamente. La detección de estos niños y jóvenes durante la etapa escolar tropieza con infinidad de problemas, que sólo muy recientemente han comenzado a identificarse.
• A pesar de que en otros países existen ya numerosos servicios y publicaciones especializados en la atención a las personas con Trastorno de Asperger, en España estas personas carecen todavía de programas específicos de atención y apoyo.
• Además hay gravísimas lagunas de información, formación y recursos en los profesionales que deben atender a las personas con trastorno de Asperger, tanto en los servicios de diagnostico y atención temprana, como en los centros educativos ordinarios

A partir de estos resultados se detectó la necesidad urgente de organizar una campaña activa para la identificación de estas personas y puesto que algunos casos pueden no llegar al diagnóstico en la etapa infantil es importante que la detección se ocupe también del grupo de niños mayores, adolescentes y adultos.


Acerca de la necesidad de criterios diagnósticos consensuados:

El propósito de la detección es identificar niños con riesgo, tan pronto como sea posible, para que puedan ser remitidos con rapidez a una evaluación diagnóstica completa y les sean aplicados los tratamientos necesarios.

El diagnóstico del trastorno de Asperger se centra en el nivel conductual y debe basarse siempre en el uso de criterios diagnósticos consensuados internacionalmente y de instrumentos diagnósticos homologados. Solo así podremos superar las limitaciones del diagnóstico en base únicamente al juicio clínico.

Criterios diagnósticos de la DSM-IV (APA, 1994):
El término diagnóstico Trastorno de Asperger fue incluido por primera vez en la DSM, en 1994. Se trata, por tanto, de un diagnóstico nuevo, de corta historia, que ha comenzado a utilizarse recientemente, a pesar de que el trastorno fue definido por Asperger en 1943. La DSM IV-TR (2000) mantiene los mismos criterios, pero realiza modificaciones muy acertadas en el texto acompañante.

A. Alteración cualitativa en la interacción social, en al menos dos de las siguientes características:
1. Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales como contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social.
2. Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros apropiadas al nivel de desarrollo del sujeto
3. Ausencia de la tendencia espontánea a compartir disfrutes, intereses y objetivos con otras personas (p. ej., no mostrar, traer o enseñar a otras personas objetos de interés)
4. Ausencia de reciprocidad social o emocional.

B. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restrictivos, repetitivos y estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes características:
1. Preocupación absorbente por uno o más patrones de interés estereotipados y restrictivos que son anormales, sea por su intensidad, sea por su objetivo.
2. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales.
3. Manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. ej., sacudir o girar manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo).
4. Preocupación persistente por partes de objetos.

C. El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo de la actividad social, laboral y otras áreas importantes de la actividad del individuo.

D. No hay retraso general del lenguaje clínicamente significativo (p. e. a los 2 años utiliza palabras sencillas, a los 3 años utiliza frases comunicativas).



Otro ejemplo de estudio: Gillberg y Gillberg (1989)

  • Alteración severa en interacción social recíproca (al menos en dos de las siguientes)
Incapacidad para interactuar con iguales.
Ausencia de deseo de interactuar con iguales.
Ausencia de apreciación de claves sociales.
Conducta social y emocionalmente inapropiada.

  • Intereses restringidos y absorbentes (al menos uno de los siguientes)
Exclusión de otras actividades.
Adherencia repetitiva.

  • Imposición de rutinas e intereses (al menos uno de los siguientes):
Sobre él mismo, en aspectos de su vida.
Sobre los demás.

  • Problemas de lenguaje (al menos tres de los siguientes).
Retraso en el desarrollo.
Lenguaje expresivo superficialmente perfecto.
Lenguaje muy formal, pedante.
Características peculiares en el tono de voz, prosodia extravagante.
Deterioro de la comprensión, incluyendo interpretación literal.

  • Problemas en el lenguaje no verbal (al menos tres de los siguientes):
Uso limitado de gestos.
Lenguaje corporal desmañado, falto de confianza.
Expresión facial limitada.
Expresión inapropiada.
Peculiar mirada inexpresiva.
Torpeza motora: tanto gruesa como fina.

Son múltiples los criterios seguidos a la hora de diagnosticar el S.A. No todos los estudiados están de acuerdo. Por tanto, hay que seguir avanzando en la definición de criterios diagnósticos necesarios, suficientes y universales en todas las personas con trastorno de Asperger, porque ello facilitará la homogeneidad de los diagnósticos y permitirá un sólido contraste de los estudios en diferentes países. Entretanto, los profesionales encargados del diagnóstico tenemos y debemos “argumentar” nuestros diagnósticos de Asperger, explicitando claramente qué criterios diagnósticos usamos y cuáles están presentes.


ESTE ARTÍCULO ES UNA COPIA DEL PUBLICADO EN LA WEB DE LA FEDERACIÓN ASPERGER ESPAÑA. NO ESTÁ TRANSCRITO EN SU TOTALIDAD. PUEDEN LEERLO COMPLETO EN ESTA WEB: PUBLICACIONES: ARTÍCULOS: DETECCIÓN Y DIAGNÓSTICO.

jueves 14 de enero de 2010

UNA EXPERIENCIA EN BACHILLERATO.


¿QUÉ PUEDO HACER CUANDO MIS ALUMNOS NO APRUEBAN Y LOS CONSIDERO CAPACITADOS?

Como docente, me he planteado muchas veces qué hacer cuando algunos de mis alumnos no consiguen un adecuado progreso en los resultados de  su evaluación.
Sin pensar  que el problema pueda venir de lejos, (cursos anteriores superados de forma inadecuada: “mala base”), debo pensar, más que en las causas, en las soluciones. Por ello creo que, detectado el problema: la no superación de los criterios programados, debería obligarme a diseñar un nuevo plan de actuación, sin perder de vista los problemas detectados y tras una minuciosa observación y un sosegado análisis. Esto se llama institucionalmente: PLAN DE TRABAJO INDIVIDUALIZADO.

Estos términos me llevan a la conclusión de lo que sus palabras significan:
  • PLAN: Escrito en que sumariamente se precisan los detalles para realizar una obra.
  • TRABAJO: Obra, resultado de la actividad humana. (En este caso de mi actividad docente).
  • INDIVIDUALIZADO: Especificar algo, tratar de ello con particularidad y por menor.

Como sería de suponer, estoy hablando de una situación que se ha producido muchas veces en mi práctica docente. Pero sin más rodeos voy a inducir a la resolución concreta de uno de estos problemas, detectados por estas dificultades encontradas en el proceso de ENSEÑANZA-APRENDIZAJE de alguno de mis alumnos.  Podría servir de ejemplo el de un alumno con necesidades educativas especiales derivadas de su peculiar personalidad: LA DEL SÍNDROME DE ASPERGER.

  1. ANÁLISIS Y REFLEXIÓN: Mi alumno, aunque con S.A. es diferente a cualquier otro ASPI. Todas las peculiaridades que he leído sobre chicos como él, puede que no se den en su caso. Cada afectado es diferente en muchas cosas a los otros. Sacaré mis propias conclusiones, una vez analizado el proceso y detectados los problemas.

1.       ALGUNOS PROBLEMAS QUE ENCONTRÉ:
a) Las personas con S.A. tienen una capacidad elevada para la memorización mecánica, y muchas veces un nivel intelectual alto. Esto hace que, muchas veces, como profesor sobrevalora las capacidades del alumno y que se le sometiera a demandas cognitivas excesivas.
Respuesta educativa que funcionó:
·         Indicarle los aspectos más relevantes de los conceptos abstractos y darle muchos ejemplos concretos: presentarle esquemas y resúmenes elaborados por mí.
·         Reforzar la presentación visual con explicaciones detalladas de los pasos a seguir para resolver un problema.
·         Si tiene muchas dificultades para tomar apuntes, proporcionarle algunos apuntes fotocopiados, darle más tiempo para escribir un examen, permitirle que realice las tareas escolares en soporte informático...
·         La clase de gimnasia, y el deporte en general, fue causa de estrés. Pero cambiamos el nivel de exigencia (de forma discreta en su caso) y llegó a convertirse en un momento de disfrute y de mejora tanto de su nivel de autoestima como de sus relaciones sociales. 


b) Comprensión lectora: dificultades para inferir la información implícita y extraer la idea global del texto: A menudo, el alumno es capaz de memorizar gran cantidad de detalles, pero su comprensión del texto es superficial y literal. Esto también le puede ocasionar problemas a hora de responder en los exámenes.

Respuesta educativa que funcionó:
      No debe darse por supuesto que el alumno entiende lo que está leyendo o lo que se pide que haga; es bueno que el profesor se cerciore de que el estudiante lo ha entendido antes de hacer una prueba; no se trata de un concurso ni de unas oposiciones, sino de comprobar los conocimientos y habilidades o estrategias que el alumno efectivamente ha logrado aprender con nuestra ayuda. Asegurarse de que ha comprendido lo que se le pide, realizar las pruebas de evaluación a través de preguntas cortas que exijan respuestas concretas, o preguntas cerradas (verdadero/falso, elegir una opción…), utilizar dibujos, unir con flechas, o incluso hacer evaluaciones orales… Dejar que haga el examen en otro entorno distinto, dejarle más tiempo,  preguntarle si tiene dudas cuando le vemos distraído o preocupado…

c) Tareas de refuerzo o de ampliación: Quizá no sea necesario que sean más cualitativas que cuantitativas. Que haga menos y sean significativas, podría ser ventajoso y muy motivador.

COMO RESUMEN: Os pude ayudar en un caso parecido al mío, observar sus dificultades de forma muy concreta, idear formas de actuar en este proceso de aprendizaje que pueda ayudar a ambos, tantear los resultados y diseñar nuevas estrategias si otras no funcionan.

NUNCA ABANDONAR. NUESTROS ALUMNOS TIENEN TODO EL DERECHO DEL MUNDO, Y NOSOTROS, TODO EL DEBER, DE SER ATENDIDOS DE FORMA INDIVIDUALIZADA DURANTE TODO EL PROCESO DE SU EDUCACIÓN.
NUESTRO ALUMNO CON SÍNDROME DE ASPERGER TIENE LA CAPACIDAD Y DEBE TENER POR ELLO LA OPORTUNIDAD, DE CONTINUAR SUS ESTUDIOS DURANTE TODAS LAS ETAPAS QUE CONSIDERE O DESEE PONERSE COMO META EN SU VIDA.
QUE NO SEA  CAUSA DE NUESTO DESINTERÉS EL IMPEDIR QUE SUS METAS NO LLEGUEN A CUMPLIRSE.

A mí me funcionó. Ha sido la mayor satisfacción profesional que he tenido como profesor de BACHILLERATO. Con mi ayuda tituló y en la actualidad cursa estudios universitarios.

DESDE AQUÍ LE DESEO MUCHA SUERTE Y FELICIDAD. YO, GRACIAS A ÉL SOY AHORA UN POCO MÁS FELÍZ. Y ESO ES MUCHO.












sábado 5 de diciembre de 2009

PRÓXIMA REUNIÓN: "TALLER DE PADRES" de la ASOCIACIÓN ASPERGER

La Asociación ha convocado una reunión para el próximo sábado día 12 a las 11:30. El lugar será: la Academia Spain Languaje Institute, sita en Ronda de Calatrava, 18, Ciudad Real.
Este taller es para socios y para invitados. Si los socios quieren invitar a alguna persona rogamos nos lo comuniqueis a Frank o a Mercedes.
Paralelamente a esta reunión, tendrán otra nuestros chicos. Moderada esta por Miguel Spain.
Los temas a tratar entre los padres e invitados serán:
  1. Respuesta que se debe esperar del Colegio/I.E.S. cuando llega un alumno afectado.
  2. Cuándo comunicar a tu hijo que padece el Síndrome y como explicarle lo que es.
  3. Cómo explicar el mundo que le rodea, a un niño con el S.A.
Espero que puedas asistir.
                                                      FRANK SPAIN. (Presidente de la Asociación)

lunes 23 de noviembre de 2009

CONVOCATORIA CHARLA EN ESCUELA DE MAGISTERIO DE CIUDAD REAL.

A/A de los profesores/as, Orientadores, familias y demás interesados.

Me pongo en contacto con ustedes para informarles de que el próximo JUEVES 26 NOVIEMBRE, de 17,30 a 19,30, se va a celebrar una charla coloquio titulada EL SÍNDROME DE ASPERGER: IMPLICACIONES PARA EL MAESTRO EN FORMACIÓN. El acto tendrá lugar en el SALÓN DE ACTOS DE LA ESCUELA UNIVERSITARIA DE MAGISTERIO DE CIUDAD REAL, en la Ronda de Calatrava, nº 3,

En la charla participarán D. Frank Spain y Dña. Mercédes Gutiérrez, Presidente y Secretaria de la Asociación S. de Asperger de Castilla-La Mancha.

Aunque la charla está dirigida a los estudiantes de Magisterio, resultará de interés para los maestros en activo, para las familias de alumnos que presenten este síndrome y para todos aquellos profesionales que mantienen contacto con ellos.

Por ello, les ruego que difundan esta información entre los maestros, orientadores, PTSC de su centro y entre las familias de alumnos con S. de Asperger.



Espero que les resulte interesante.

Saludos, Jesús Jarque García
Visita mi blog en www.educapadres.com

sábado 7 de noviembre de 2009

AYER ESTUVE PENSANDO.

Por casualidad vi a una amiga. Ella me habló de un niño y de sus "problemas" en la clase de Educación Infantil. ¡Cuánto me recordó a mi hijo por aquella época, cuando tenía edad preescolar y pasamos tanto sufrimiento!
Se suele hacer referencia a  la problemática de los chicos de la ESO principalmente, cada vez más los de Primaria. Esto se debe a que los diagnósticos cada vez son más precoces. Pero, pensemos por un momento cuando el niño es aún muy pequeño, comienza la guardería o el Colegio, en Educación Infantil. Empezar a relacionarse en un ambiente ajeno al habitual, cumplir normas que no comprenden, y en el peor de los casos encontrar a profesionales poco informados o con pocas ganas de actuar de forma efectiva. Padres y madres que no comprenden qué es lo que les pasa a sus hijos, un montón de preguntas y ninguna respuesta.
Así es. No sabía que contestar a mi amiga que me preguntaba qué hacer con él en clase, cómo ayudarle, como concienciar a su madre, cómo actuar con la Orientadora del Centro.
A estas preguntas prácticas si supe dar respuesta como docente que soy y más que habituada a encontrarme con casos problemáticos. Pero a la pregunta de qué hacer directamente con el niño....
De repente me acordé de mi hijo y pensé qué habría querido para él, ahora que  sé más cosas. Le dije lo que me vino a la cabeza:
"Centra tus esfuerzos en que sea feliz. No le quites los juguetitos que todos los días lleva a clase y que son ahora su centro de interés, acuerda con él que los guardareis de forma que nadie pueda tocarlos y que los tendrá como un tesoro, protegidos de todo peligro. Deja que tenga acceso a ellos, para que le de seguridad. No te preocupes si ahora mismo no aprende como los otros. Aprenderá cualquier día o incluso te sorprenderá cuando descubras que lo había aprendido todo. Dale mucho cariño. Refuerza su autoestima halagándole ante los demás. No le grites, no le castigues, deja que juegue solo, si lo desea. Dirigete a él directamente cuando quieras comunicarle algo. No le cambies las rutinas. Y sobre todo:  protégele, dale mucho amor, aunque parezca que no lo recibe. Necesita que le des "un millón" de cariños, para que, por lo menos le lleguen los "diez" cariños que de verdad necesita.
MERCEDES.

martes 27 de octubre de 2009

EL ALUMNO CON SÍNDROME DE ASPERGER: EL TRÁNSITO A LA E.S.O

EL ALUMNO CON SÍNDROME DE ASPERGER EN LA E.S.O.
BREVE GUIA PARA LA ORIENTACION EDUCATIVA
Gemma Morant
www.asperger.es
EL TRÁNSITO A LA E.S.O
Cuando el alumno con S.A. llega al instituto ha de enfrentarse a dos desafíos simultáneos: por un lado, la entrada en una nueva etapa evolutiva, la adolescencia, y por el otro, el tránsito de la Educación Primaria a la Secundaria.
Todo esto va a suponer una gran cantidad de cambios que podrían crear inmensas dificultades en el alumno con S.A. si no se manejan de forma apropiada: mayor número de profesores y de asignaturas, más cambios de aula, mayor volumen de tareas escolares para casa, exigencia de un mayor nivel de autonomía al alumno, mayor nivel de abstracción, menor atención individualizada…
A pesar de que el adolescente con S.A. es capaz, en un gran número de casos, de seguir el currículo ordinario, gracias a su adecuado nivel de desarrollo intelectual y lingüístico, ocurre con frecuencia que los alumnos con S.A. presentan fracaso escolar. Incluso, en muchas ocasiones, las excesivas demandas en el plano social y académico pueden llevar a la aparición de diversas alteraciones emocionales y comportamentales, irritabilidad, ansiedad, depresión o absentismo.
Por estos motivos, es necesario ANTICIPARNOS a la aparición de estos problemas y favorecer, en la medida de lo posible, su integración en el instituto.

ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN:
1. Preparación del alumno para la entrada en el Instituto.
Las personas con S.A. tienen dificultades para aceptar los cambios y adaptarse a situaciones novedosas. Si no se prepara adecuadamente al alumno para este cambio tan importante, se podrían agudizar numerosas alteraciones emocionales y conductuales. Por ello es esencial adoptar las siguientes medidas:
�� Los padres y su tutor deben prepararlo para el cambio.
�� El alumno, acompañado de su tutor o de sus padres, debe hacer una visita al nuevo centro, conocer las instalaciones y al profesorado.
�� El Colegio de Educación Primaria ha de ofrecer información sobre los compañeros cuya relación podría beneficiar al alumno con S.A., para ubicarlos en el mismo grupo de clase.
�� El centro de Primaria ha de ofrecer toda la información necesaria sobre el alumno y sus necesidades educativas: nivel de competencia curricular, dificultades específicas, alteraciones emocionales, áreas de interés…
�� El instituto ha de cuidar el grupo en el que ubique al alumno (mejor un grupo pequeño) así como el equipo educativo que lo atienda, teniendo especial delicadeza con la elección del tutor o tutora que le asigne.

2. El papel del orientador/a
Desde el primer momento, el papel del orientador/a del centro es fundamental. Creemos que, actualmente, es el agente con mayor capacidad para poner en marcha las iniciativas y medidas más eficaces. Por ejemplo:
�� Distribuir la información existente sobre el alumno, y sobre el Síndrome de Asperger en general, al equipo docente.
�� Celebrar reuniones periódicas para acordar líneas de actuación comunes.
�� Ser el mediador inmediato entre la familia y el centro.
�� Actuar de manera inmediata cuando surgen problemas: entre el alumno y la clase, entre el alumno y el profesorado…
�� Convertir el propio departamento, en un lugar de referencia para el alumno al que poder acudir cuando tenga algún problema, se sienta solo o quiera hablar con alguien.
�� Asesorar y coordinar todas las intervenciones educativas llevadas a cabo con el alumno.

3. Principales dificultades del S.A. y respuesta educativa más adecuada
La atención al alumno con S.A. debe ser INDIVIDUALIZADA, no hay fórmulas mágicas, aunque sí algunas consideraciones generales que pueden ser de utilidad.
Las personas con S.A. pueden presentar dificultades en las siguientes áreas:
a) Capacidad de organización y planificación: esto les puede llevar a la pérdida de material, abandono de actividades, dificultades para controlar el tiempo, centrar y mantener la atención, trabajar de forma independiente…
Respuesta educativa más adecuada:
- Las clases deben tener una rutina lo más estructurada y previsible posible. A las personas con S.A. no les gustan las sorpresas, por lo que se les debe preparar previamente cuando se presenten cambios en alguna rutina (ej, cambio de profesor, aula, actividad, fecha de un examen...). En estos casos se le debe anunciar con anticipación para que entienda lo que sucede cuando el cambio tenga lugar. De esta forma le ayudaremos a reducir la ansiedad y conductas inadecuadas por no entender lo que sucede.
- Organizar las tareas de forma clara y explicárselas paso a paso. Ayúdale a comprender que existe un inicio y un fin en cada actividad y comunícale de forma explícita el resultado final esperado.
- Utilizar apoyos visuales como horarios, esquemas, listas, dibujos, etc. con el fin de facilitar su comprensión.
- Favorecer el uso de la agenda para la organización del trabajo escolar en casa. Aunque se pretende que el adolescente sea capaz de utilizar la agenda de forma autónoma, es probable que en los primeros momentos se necesite la colaboración del profesorado o de un compañero para que anote las tareas.
b) Déficit en la comprensión de conceptos abstractos:
las personas con S.A. tienen una capacidad elevada para la memorización mecánica, y muchas veces un nivel intelectual alto. Esto hace que, muchas veces, el profesorado sobrevalore las capacidades del alumno y que se le someta a demandas cognitivas excesivas.
Respuesta educativa más adecuada:
- Indicarle los aspectos más relevantes de los conceptos abstractos y darle muchos ejemplos concretos.
c) Comprensión lectora: dificultades para inferir la información implícita y extraer la idea global del texto. A menudo, el alumno es capaz de memorizar gran cantidad de detalles, pero su comprensión del texto es superficial y literal. Esto también le puede ocasionar problemas a hora de responder en los exámenes.
Respuesta educativa más adecuada:
- No debe darse por supuesto que el alumno entiende lo que está leyendo o lo que se pide que haga; es bueno que el profesor se cerciore de que el estudiante lo ha entendido antes de hacer una prueba; no se trata de un concurso ni de unas oposiciones, sino de comprobar los conocimientos y habilidades o estrategias que el alumno efectivamente ha logrado aprender con nuestra ayuda.
- Es aconsejable realizar las pruebas de evaluación a través de preguntas cortas que exijan respuestas concretas, o preguntas cerradas (verdadero/falso, elegir una opción…), utilizar dibujos, unir con flechas, o incluso hacer evaluaciones orales…
d) Dificultades en la capacidad de percepción viso-espacial (problemas espaciales, dirección y orientación...) y coordinación viso-motora. Esto les puede causar dificultades en la escritura, así como en asignaturas como educación física o plástica.
Respuesta educativa más adecuada:
- Reforzar la presentación visual con explicaciones detalladas de los pasos a seguir para resolver un problema.
- Si tiene muchas dificultades para tomar apuntes, proporcionarle algunos apuntes fotocopiados, darle más tiempo para escribir un examen, permitirle que realice las tareas escolares en soporte informático...
- La clase de gimnasia, y el deporte en general, pueden ser causa de estrés. Pero si cambiamos el nivel de exigencia pueden llegar a disfrutar.
e) Intereses restringidos. Una de las características definitorias del S.A es el presentar un patrón repetitivo de comportamientos e intereses, junto con gran inflexibilidad de pensamiento. Estas características pueden interferir negativamente en su actividad escolar al ocupar toda su capacidad de atención, siendo la principal consecuencia la falta de motivación por aquellas asignaturas que no están dentro de su campo de interés.
La respuesta educativa más adecuada en estos casos consiste en:
- Aprovechar las áreas de interés especial o habilidades académicas sobresalientes incorporándolo en la actividad grupal cuando sea posible (ayudar a otros compañeros en las áreas en las que sobresale, hacer trabajos sobre su interés…).
Pero quizás la característica más discapacitante de los jóvenes con S.A. es su déficit de comprensión social y reciprocidad emocional. Este déficit es el responsable de las dificultades para relacionarse con sus iguales. Contrariamente a lo que a veces se cree, la mayoría de jóvenes y adolescentes con S.A., sienten deseos de relación y necesidad de formar parte de un grupo. Sin embargo, sus dificultades para entender las emociones, para predecir las conductas de los demás o comprender sus verdaderas intenciones, hacen que las situaciones sociales se conviertan en los momentos más estresantes de la jornada escolar, pudiendo derivar en un estado de confusión emocional y desorganización comportamental.
Por este motivo, un objetivo esencial de la intervención educativa debe ser favorecer la integración social del adolescente con S.A.
Respuesta educativa más adecuada:
- El profesorado debe cuidar la formación de grupos de trabajo de forma que el alumno con S.A. nunca se quede solo.
- No se debe permitir que el joven se convierta en blanco de las bromas o burlas de los compañeros. Tenemos que cortar este tipo de situaciones lo antes posible.
- Potenciar y evidenciar las capacidades del alumno para que se le respete.
- Explicarle el significado de ironías y frases con doble sentido.

ORIENTACIONES PARA CORREGIR UN MAL COMPORTAMIENTO:
�� Háblale de forma clara y tranquila, sin subir el tono de voz ni utilizar muchos gestos o expresiones que pueden interferir en la comprensión.
�� Explícale exactamente lo que ha hecho mal y el comportamiento adecuado que se espera de él. No esperes que entienda el doble sentido o los comentarios irónicos.
�� Intentar evitar luchas de poder crecientes. A menudo, las personas con S.A. no entienden muestras rígidas de autoridad o enfado, y se vuelven ellos mismos más rígidos y testarudos, si se les obliga a algo por la fuerza. Su comportamiento puede descontrolarse rápidamente y llegados a este punto, es mejor que el profesional dé marcha atrás y deje que las cosas se enfríen. Es siempre más aconsejable anticiparse a estas situaciones siempre que sea posible, y actuar de modo preventivo para evitar la confrontación, mediante la calma, la negociación, la presentación de alternativas o el desvío de su atención hacia otro tema.
�� Observa y analiza las causas que le han llevado a comportarse de ese modo. Las personas con S.A. no tienen mala intención y cuando se comportan de forma inadecuada lo hacen por algún motivo que a los demás nos puede resultar difícil de entender.
�� Ayúdale a analizar las causas de su conducta y sus consecuencias. La rigidez de pensamiento le dificulta tener en cuenta otras opciones y aprender de sus errores.
�� Hay momentos en que puede necesitar salir de clase. Es algo que se le debe permitir ya que es una manera de prevenir la explosión de conductas inadecuadas o agresivas. Un simple paseo puede bastar para que se relaje y pueda volver a incorporarse a la dinámica de la clase.
�� Disponer de un profesional del centro (ej, el orientador o su tutor) como referente para anticiparle los cambios y apoyarle emocionalmente en los momentos de ansiedad o si aparecen problemas puede ser de gran ayuda para favorecer su adaptación escolar.

martes 6 de octubre de 2009

Soy su madre.

En este fluir de sentimientos, pesares, alegrías y sinsabores, hoy ha sido un dia nefasto. No podría contestar con serenidad si alguien me preguntara qué tal está mi hijo.
Tiene 14 años. Desde que fue diagnosticado hace 3 todo había mejorado. Ahora, al cambiar las circunstancias familiares (mi hija mayor se ha marchado para estudiar en la universidad), o la adolescencia o yo que sé, todo va peor.
Sus manías se centran en molestarnos: sus sentimientos negativos y su desasosiego interior se identifican con un comportamiento inadecuado: brusco y reiterativo en su agresividad, tanto verbal como física.
No entiende ni responde a los castigos, no entiende nuestro sufrimiento, ni nuestra de desesperación. Todo unido al profundo amor que sentimos por nuestro hijo, hace que nos sintamos desesperados, francamente mal.
Nuestra hija menor vive un infierno. Él interactúa con ella molestándola, sintiendo celos y ella no tiene por qué ententer nada. Tiene 8 años. La hija mayor ya no puede interceder, ni entrometerse de forma positiva.
Es triste, pero si sale de casa un rato, la paz reina en nuestro hogar.
Hoy no me siento con fuerzas para seguir y no lloro por la rabia que siento y la impotencia de no poder hacer algo para solucionar todo esto.
MERCEDES.